Yasmine Vuijlsteke - Josefina Muse #49

Yasmine Vuijlsteke - Josefina Muse #49

Yasmine Vuijlsteke crea con una elegancia instintiva, guiada por la intuición, la dulzura y un gusto impecable. Ceramista, psicóloga y joven madre, transita entre disciplinas con una naturalidad poco común, siempre en busca de equilibrio y armonía.

 

Criada entre Bruselas y Casablanca, se ha construido en el cruce de los contrastes: artesanía y psicología, rigor y sensibilidad. La cerámica llegó a su vida casi por casualidad, a través de talleres que impartía con pacientes, hasta convertirse en un lenguaje propio, una forma delicada de dar forma a las emociones.

 

Desde su atelier bañado de luz en Bruselas, Yasmine crea piezas de elegancia silenciosa: imperfectas, táctiles, profundamente humanas. A través de YAS Ceramics, comparte un arte de vivir hecho de texturas, matices y belleza cotidiana, sostenido por siluetas atemporales y una actitud naturalmente elegante.

 

Desde que se convirtió en madre, su ritmo se ha suavizado. La maternidad, dice, es un amor infinito y una valiosa toma de conciencia del paso del tiempo.

 

En esta entrevista, Yasmine nos habla de libertad creativa, de la belleza de la imperfección y de elegir —en la vida y en la moda— piezas pensadas para durar.

Yasmine, eres artista y ceramista — ¿cómo descubriste por primera vez tu pasión por la cerámica, y qué sigue inspirándote hoy?

 

Descubrí la cerámica en el centro donde trabajo como psicóloga: mis compañeros y yo organizamos un taller con los pacientes todos los martes, y me enganché al instante. Muy pronto compré algo de material, luego un horno… y ahí empezó todo.

 

Hoy, todo sigue inspirándome: los objetos, los materiales, los ambientes, la gente… Me dejo llevar por lo que me apetece en cada momento, sin buscar una coherencia absoluta. Eso es lo que me permite mantenerme libre en mi práctica y seguir explorando.

 

¿Qué artistas, diseñadores o creativos han influido más en tu trabajo — y por qué?

 

No creo que tenga una sola referencia concreta. Mi inspiración viene más bien de una mezcla de cosas muy diferentes: formas que me cruzo en el día a día, la textura de un tejido, un objeto antiguo, un gesto, o un color en la calle. Soy muy sensible a la artesanía en general, a las piezas hechas a mano, a los objetos que tienen una historia o una imperfección. Me inspiro mucho en mi entorno. Es una mezcla intuitiva, bastante orgánica, que evoluciona constantemente.

 

¿Qué es lo que más disfrutas de trabajar con barro y llevar tu estudio?

 

Lo que más me gusta es poder crear un objeto a partir de nada. Me parece un poco increíble, la verdad: esa posibilidad que ofrece la arcilla, ese potencial infinito. Y más allá de la creación en sí, me encanta lo que mi atelier me aporta: es mi espacio, un lugar de búsqueda, de alegría, a veces también de frustración, pero siempre muy vivo. Evoluciona sin parar, un poco como mi práctica. Creo que ya he movido las estanterías quince veces… lo único que no ha cambiado desde el principio es el horno.

 

Y también me gusta poder compartirlo, en vídeo, en foto, a través de lo que muestro en mi página. Compartir esta pasión es casi tan importante para mí como vivirla. Es lo que me impulsa, lo que me da ganas de seguir creando.

¿Cómo es un día típico para ti? ¿Cómo equilibras trabajo, vida social y familia?

 

No hay realmente un día tipo en mi vida, y eso es lo que me gusta de mi profesión. Cada día es diferente: a veces paso la mañana en el atelier, y por la tarde grabo contenido, edito vídeos o gestiono colaboraciones.

 

Desde que nació nuestra hija, ella es mi prioridad. Pero he seguido creando contenido y he aceptado algunos encargos de cerámica, aunque es más complicado porque no puedo llevarla al atelier.

 

Por suerte, estoy muy bien rodeada. Mi madre me ayuda mucho y, con mi marido, seguimos saliendo, viendo a nuestros seres queridos y disfrutando los tres juntos. Es un nuevo equilibrio que nos va muy bien.

¿Tu tienda vintage favorita en París o Bruselas? 

 

En Bruselas, mi tienda vintage favorita es Mademoiselle L’Ancien, en la Rue Haute. Allí se encuentran auténticas piezas de época, restauradas con muchísimo cuidado. Es una dirección única, con mucho carácter. Cada vez que voy, siento que viajo en el tiempo, y ya he encontrado allí auténticas joyas.

 

¿Tu restaurante favorito? 

 

Mi restaurante favorito en Bruselas es La Gazzetta, justo al lado de la Place Stéphanie. Es una pequeña brasserie italiana con una carta muy corta y siempre con pastas del día. Cada vez que voy, me dejo sorprender: elijo la pasta del día con los ojos cerrados y el chef nunca me ha decepcionado. El ambiente es sencillo, cálido, y realmente me siento como en casa.

 

Consejos para futuras mamás durante el embarazo (deporte o rutina de cuidados)

 

Lo que más me ayudó durante el embarazo fue, primero, tratarme con mucha suavidad. No sentirme culpable por bajar el ritmo. Después, rodearme de personas bienintencionadas: tuve la suerte de estar acompañada por una doula increíble (Giulia Baudier) y eso lo cambió todo. Pudimos hablar de temas que a veces se dejan de lado (el parto, el postparto, la lactancia, la carga mental). Eso me permitió tomar decisiones más conscientes y, sobre todo, sentirme acompañada. Y por último diría: confiar en una misma, en la medida de lo posible. Es un momento intenso, lleno de emociones, pero llevamos dentro todos los recursos para atravesarlo.

¿Cómo definirías tu estilo? ¿Consejos para vestirse durante el embarazo?

 

Diría que mi estilo es bastante atemporal, con un gusto marcado por los buenos cortes y, sobre todo, por los materiales naturales. Me gustan las prendas que podría seguir llevando dentro de diez años, pero también las siluetas un poco masculinas, a veces directamente prestadas del armario de mi marido, con ese toque “boyish” que me encanta. Y al contrario, también me gusta sacar de vez en cuando un lado más infantil: un peto, unas botas de agua… algo simple, alegre y cómodo.

 

La comodidad es realmente lo que busco en el día a día, sobre todo llevar ropa que me permita estar activa.

 

Durante el embarazo, casi no compré ropa de maternidad. Más bien adapté lo que ya tenía: camisas oversize, vestidos amplios… Y como mi último trimestre fue en pleno verano, eso lo simplificó muchísimo. Creo que pasé dos meses enteros con un peto de Sézane que me encantaba. Al final ya no podía cerrar todos los botones, ¡pero estaba comodísima!

¿Qué es lo que más te gusta de la maternidad?

 

Ese vínculo tan evidente, ese amor infinito, incalculable.

 

¿Cuál crees que es el mayor desafío como madre?

 

Cada etapa trae sus desafíos, pero el que más me emociona hoy es pensar en el momento en el que nuestros días ya no estarán tan entrelazados.

 

¿Qué bolso Josefina elegiste y por qué?

Elegí el Josefina Large Brown, porque es una pieza atemporal. El cuero marrón atraviesa las épocas, envejece bonito y combina con todo. Y también me gusta que mi marido pueda llevarlo. Es un bolso clásico, práctico y timeless.

 


Deja un comentario

Tenga en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se muestren.

Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.